Consejos

Motivos por los que no te decides a estudiar

mark-7

Posiblemente tengas un empleo que suple tus necesidades económicas y que te satisface, aunque también existe mucho de rutina, de miedo a cambiar. Y en realidad, sabes que las cosas habrían sido distintas si hubieras estudiado y dedicado tiempo a aquello que realmente te gusta: tener tu propia empresa, trabajar desde casa, apostar por las nuevas tecnologías. . . Y la pregunta es, ¿por qué no lo haces? Analizar los motivos por los que no te decides a estudiar es el primer paso a la hora de alcanzar tus sueños.

Falta de tiempo

Cuando trabajas y llevas una rutina marcada, encontrar tiempo para poder estudiar te parece un mundo. Sin embargo, solo es necesario algo de organización y mucha ilusión para poder dedicarte a tus estudios. ¿No has pensado en estudiar desde casa con un profesor online acorde a tus necesidades y horarios? ¿Y estudiar en horario nocturno? Querer es poder, y si realmente quieres centrarte en ese sueño que llevas tiempo aplazando, estudiar es más que posible.

Dinero

Este es otro de los principales motivos por los que no te animas a formarte, pero si lo piensas bien, seguro que puedes: ¿cuánto te gastas en ropa? ¿Y en cenas fuera de casa? ¿Realmente necesitas ese smartphone de 800 euros?  Al igual que sucede con el tiempo, el dinero es otro aspecto que depende de nosotros y ahorrar no será tan difícil si tienes claros tus objetivos. Igualmente, te sorprendería la cantidad de cursos a precios económicos e incluso gratis que puedes empezar a hacer a fin de adquirir rodaje y lanzarte a un plan de estudios más avanzado con el tiempo.

No sé qué quiero estudiar

Sí que lo sabes, pero ha pasado demasiado tiempo desde que te preguntaste por ello la última vez. Si ahondas un poco más en tus ambiciones, recordarás que posiblemente querías ser periodista y dedicarte a escribir, que te encantan las nuevas tecnologías y las redes sociales aunque te consideres un negado con falta de tiempo. . .  siempre existen inquietudes que no nos atrevemos a domar. Hasta ahora.

Soy muy mayor

Estudiar cuando has llegado a los 30 tiene sus ventajas por dos motivos: una mejor economía y, especialmente, perspectiva de toda tu trayectoria y de aquello que quieres conseguir. De hecho, seguramente afrontes mejor tus estudios en la treintena que cuando tenías dieciocho años. El tiempo nos aporta madurez y objetividad en nuestras intenciones, motivos suficiente para lanzarse a la aventura de estudiar de una vez por todas.

About the author

escuela